Nos encontramos con una vivienda poco luminosa y con espacios poco aprovechados por el largo pasillo. La circulación por la vivienda obligaba a movimientos incómodos y la luz natural no llegaba a todo el piso.
Una distribución inadecuada. Era necesaria una reforma integral… para diseñar un hogar a la medida.
Una nueva distribución redujo el pasillo consiguiendo mayor fluidez, apostando por espacios más abiertos y luminosos, donde la familia tenía claro tras el confinamiento, quería ampliar la cocina y el salón.
La casa también requería de una reforma integral que implicaba la sustitución completa de instalaciones, revestimientos, puertas, acabados y carpinterías.
El color ha sido también un importante aliado para conseguir ambientes acogedores que generan sensación de bienestar.
El resultado una luminosa vivienda-apartamento donde priman los espacios abiertos y la intimidad de los dormitorios.



























