Una casa más abierta, luminosa y conectada

El objetivo de este proyecto era claro: conseguir una vivienda más funcional, luminosa y adaptada a la forma de vivir de sus propietarios. Para ello, organizamos la casa en dos zonas muy diferenciadas: una zona de día abierta y conectada y una zona de noche más íntima y recogida.
La intervención principal se centró en la cocina, que era estrecha, oscura y con muy poco espacio. Modificamos la distribución y abrimos parcialmente el tabique que la separaba del salón, incorporando un cerramiento de vidrio a media altura con perfilería metálica blanca y una puerta corredera también de cristal.
El resultado es una zona de día mucho más luminosa y fluida, donde la entrada, la cocina y el salón mantienen una conexión visual constante sin perder cierta independencia.

Una cocina para disfrutar

La nueva distribución nos permitió ganar superficie y crear nuevos usos. Incorporamos un rincón con una mesa alta, perfecto para desayunar o tomar un café, además de una pequeña zona de trabajo integrada en la cocina.
En la entrada, un papel pintado de Tres Tintas, lleno de color, conecta visualmente este espacio con la cocina y hace destacar el mobiliario de madera, aportando personalidad y calidez.

Un salón flexible y pensado para compartir

El comedor se trasladó al salón, donde diseñamos un panelado trasero de madera que le da protagonismo y se coordina con una mesa plegable que puede moverse fácilmente cuando se necesita más espacio para recibir invitados.

También diseñamos y fabricamos un armario a medida para guardar la vajilla y otros elementos, manteniendo el espacio ordenado y aprovechado al máximo.
La casa no tiene televisión. En su lugar, un pequeño proyector permite convertir la pared del salón en una pantalla y disfrutar de una sesión de cine en casa.
Desde aquí se accede además a una pequeña terraza que hemos convertido en un rincón para desayunar al sol o leer por la tarde. El suelo de baldosa, los estores de paja y los materiales naturales aportan un aire mediterráneo y mucha calidez. Hoy es, sin duda, uno de los espacios favoritos de la pareja.

Una zona de noche más íntima

En la zona de descanso buscamos una atmósfera más tranquila y recogida. Diseñamos un armario a medida y revestimos la pared del dormitorio con un papel pintado texturado que combina con el cabecero tapizado.
Las luminarias laterales, orientables y pensadas para la lectura, completan el conjunto.
La renovación se completó con la pintura general de la vivienda y el lacado de las puertas, consiguiendo una imagen más uniforme y coherente.
El resultado es una casa que ha ganado luz, amplitud y funcionalidad, pero, sobre todo, una distribución que ahora encaja mucho mejor con la forma de vivir de sus propietarios.